lunes, 26 de noviembre de 2018

DÍA 3 y 4: LA PACIENCIA TIENE UN LÍMITE.

Miércoles, 8 de noviembre de 2017

La noche ha sido muy larga, apenas he conseguido dormir. Lejos de mejorar, creo que estoy peor que ayer, el dolor es insoportable, y las horas de vigilia me pesan cada vez más.

Mi mujer se ha levantado y tras llevar los niños al colegio, se ha ido al instituto. Yo me levanto para despedirlos y me dispongo a pasar una aburrida y dolorosa mañana.

Miro mi teléfono y el periódico, lo sucedido parece que no ha trascendido más allá de mi ámbito más cercano, compañeros y amigos me escriben para mostrarme su apoyo. Algunos de ellos, mis compañeros, insisten en promover alguna movilización, yo sigo pidiéndoles calma, quiero esperar a que la Administración Educativa se ponga en contacto conmigo.

Mientras tanto, siguiendo el consejo que me dieron ayer, me dispongo a redactar la SOLICITUD DE ASISTENCIA LETRADA (podeis consultar el modelo en la entrada anterior). Termino su redacción, la imprimo y firmo, mañana pediré a alguien que me haga el favor de registrarla. Estoy acostumbrado a redactar escritos de diferente índole, pero creo que esta tarea no debería recaer en manos del docente agredido, simplemente no me parece lógico. 

Desde el instituto, mi buen amigo y compañero Mario, que pertenece al departamento de Industrias Alimentarias, me escribe para interesarse por mí, es mi segundo año en el instituto, pero siento que tengo buenos amigos allí, entre ellos Mario. Me cuenta las novedades de la mañana, lo que se habla sobre lo sucedido, y el deseo que tienen los compañeros de concentrarse o movilizarse de alguna manera. También me cuenta y ello me deja preocupado, que apenas ha podido hablar con mi mujer, que la ha visto llegar al instituto, pero que apenas ha empezado a hablar, ha arrancado a llorar. . Está siendo un duro trance para ella.

Tras esta llamada, sigo buscando información en los medios de comunicación. Esta es la tercera agresión a un docente en Extremadura en lo que va de curso, y en los dos casos anteriores, la noticia estaba en los medios el día después de que ocurrieran las agresiones, pero en este caso, nada de nada.

Ya por la tarde, visto que los analgésicos apenas me hacen efecto, mi mujer me convence para acudir de nuevo a Mérida, a la clínica Diana. Por suerte está el Doctor Carretero, los que sois de Mérida supongo que lo conoceréis, es un estupendo profesional. Esperamos nuestro turno, y al entrar, por los movimientos que hago, ya adivina que mi problema es el cuello. Le cuento lo sucedido y me examina minuciosamente. La cosa es seria según dice, "hay que romper el círculo"... según me explica, los golpes me han causado inflamación, y la inflamación me provoca una mayor compresión en las vértebras cervicales, que debido a mi hernias discales provoca a su vez mayor inflamación... por eso ha hecho referencia a ese círculo. 

Me manda corticoides y Valium inyectables, durante 10 días... me parece demasiado, pero es el Dr. Carretero y su fama le precede... así que la primera dosis me la inyectan allí mismo. Son las 8 de la tarde y de regreso a casa, tengo una extraña sonrisa en la cara, cosas del Valium según parece... jejejeje, no me duele nada, y estoy como si me hubiese tomado dos copas. Nos echamos unas risas, mi mujer y yo, me alegra que su nivel de preocupación haya bajado, y el mío... el mío prácticamente ha desaparecido... apenas me acuerdo de por qué me dolía el cuello, jajajaja.

Jueves, 9 de noviembre de 2017 

La noche ha ido mucho mejor... las primeras horas he descansado profundamente y parece que la inflamación ha mejorado algo. Evitaré en este punto daros ningún consejo respecto de la medicación, eso es cosa de los facultativos, pero lo del VALIUM... ¡¡mano de santo, oye!!

Los niños se van al cole y mi mujer al instituto. Me siento delante del ordenador, y consulto los periódicos, seguimos sin noticias de lo sucedido, -qué raro.

Hoy estoy mucho más lúcido que ayer y me pongo a pensar recordando mi anterior etapa en la Consejería de Educación. Dedicábamos el tiempo que fuera necesario a realizar un sinfín de informes sobre diversos problemas, quejas, sugerencias etc., que llegaban por diferentes vías a nuestros superiores. Entre ellos era habitual la respuesta a los mail que llegaban a la Consejera, Secretario General e incluso al Presidente, todo tenía que tener su debida respuesta, por algo éramos servidores públicos.  

En todos esos informes y respuestas, en lo que a mí competía, siempre intenté mostrar el lado humano de la Administración, porque quien está detrás de un estamento público, siempre es una persona atendiendo a otra persona, por muy alto que sea el sillón en la que la primera se siente.  Siempre que tuve la oportunidad, me preocupé por las personas que formaron mi equipo y no sólo por su trabajo, sus problemas, preocupaciones, e ilusiones formaron parte de mi quehacer cotidiano durante todo ese período. Intenté estar a su lado, en lo bueno y en lo malo, asistí a entierros de familiares, jubilaciones, nacimientos y por desgracia, también a algún funeral de alguno de ellos (mi querida compañera y siempre amiga Mila). Lo intenté siempre, por mi puesto en la Administración pero sobre todo por mí mismo. Soy consciente de que en alguna ocasión no estaría a la altura, pero puedo asegurar que lo intenté siempre. 

Y recordando todo esto, decidí que 72 horas ya eran suficientes para que alguien se hubiese puesto en contacto conmigo. Por ello me dispuse a escribir a nuestro Presidente, D. Guillermo Fernández Vara, y de ahí mi consejo de hoy:

"Escribe, escribe, escribe... pon el hecho en conocimiento del político que consideres. Los políticos, por lo general, responden rápidamente a algunos estímulos, y el miedo al escándalo es uno que funciona muy bien"

Tuve durante unas horas, la esperanza de recibir una "respuesta humana" por parte de ese estamento, (la presidencia de la Junta de Extremadura) pues uno de sus trabajadores, el tercero en apenas dos meses que llevábamos de curso, había sido agredido en el desempeño de sus funciones. 

Le di a nuestro presidente una oportunidad para lucirse como "persona", o como "Presidente", lo mismo da. Si la respuesta recibida fue "humana" o no, será el lector de estas líneas quien lo juzgue.

A las 10,16 a.m. le envié las líneas que muestro a continuación.
La respuesta recibida, por aquello de mantener el suspense, os la mostraré la próxima semana... en la entrada titulada "DÍA 5: LA EXPLOSIÓN DE INFORMACIÓN; MANEJAN COMO NADIE LOS MEDIOS"